lunes, 24 de enero de 2011

¡Nuevo año, bienvenido!!!!

Escribo mientras me llega, algo lejana, la voz de Sting y un punteo melodioso de su guitarra... A pesar del calor de este verano, cielo diáfano en Buenos Aires, sigo leyendo, descubro otras mujeres que escriben... y publican, que se han sumado a mi lista. Esta semana, bastante atípica por el festejo de mi cumpleaños, fueron María Negroni ("La anunciación") y Graciela Speranza ("En el aire").
Ambas de la misma generación (de mi generación, historia viva), ambas en un tema recurrente en la literatura, en el cine, en el arte de nuestra época, como lo son los años de la dictadura militar, y los anteriores al golpe del '76, violentos y confusos. Misma época para las historias, diferente manera de contarla, pero ambas desde la evocación del exilio. Interesantes. Me gusta la escritura de Speranza y el personaje que eligió para narrar: un ilustrador de libros.

        "Nunca pude resignar el avance terso de la pluma sobre el papel por el tranco grosero de una punta rala envuelta en una funda de plástico. De todas mis manías es la única que me consiento sin culpa".

Y no puedo evitar pensar en Barthes ("Variaciones sobre la escritura")... "¡Que la escritura corra! ¿Detrás de qué? Del tiempo, del habla, del pensamiento, del dinero. Que mi mano vaya tan rápido como mi lengua, como mis ojos..."

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