¡Hola!!
Estoy volviendo a la realidad, al trabajo, a todo lo que dejé cuando salí hacia Bariloche. Un lugar al que no había viajado antes y que descubrí caminando mucho.
Desde una posada, que tomamos como base, con mi compañera de viajes y de silencios, a 4 kms. de la ciudad, cerca del cerro Otto, conocimos Puerto Pañuelo, Circuito Chico, Lago Escondido, Puerto Blest, Lago Frías, Bahía López, Villa Tacul, Tronador. Siempre caminando, disfrutando del aroma del bosque, del frío (al tacto) de la madera olorosa de los arrayanes, de las rutas solitarias y los senderos que se abren a paisajes indescriptibles.
Seguramente compartiré algunas fotos del viaje, durante el cual me dediqué también (¿y por qué no?) a descubrir los sabores de las cervezas elaboradas en la zona. Preferentemente, cervezas rojas, exquisitas.
Me siento afortunada por haber estado allí.
Estoy feliz de que hayas estado ahi, de que hayas vuelto, y de que siempre estes.
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